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Un celebración contigo misma, ¡Feliz día!

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Elige un día para agradecerte todo lo que haces. Una jornada en el que no tengas ningún tipo de interrupciones, donde apagar el celular no sea tema y encender velas sea el must del acto. Dedicar un día tu cuidado personal es la verdadera celebración que toda mujer merece y necesita. ¡Feliz Día de la Mujer!

 

Tómate un baño de agua caliente

Llena la tina con agua a la temperatura correcta, ya sea te guste muy caliente o tibia. Mientras se llena la tina, baja las luces, enciende unas velas y acompáñate con música. Si quieres relajarte aún más y sumas algunas de las siguientes ideas, querrás que no se acabe este momento:

– Una copa de vino o una taza de té para disfrutarlo mientras te sumerges en la tina. Otras opciones: taza de chocolate caliente, un jugo de la fruta que más te gusta ¡o simplemente un poco de agua fría! Y por si eso no fuera poco, enciende un poco de incienso y prepara una toalla o bata esponjosa para la salida.

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El poder de las sales de baño y los aceites esenciales

Esta idea de agregar sales, aceites y otros ingredientes a tu baño es una forma excelente de mejorarlo y de recibir los beneficios de la aromaterapia en tu cuerpo. Puedes agregar burbujas, aceites, perlas, bombas de baño y cualquier otra cosa que te ayude a relajarte como las hojas de laurel y la lavanda. Si quieres, puedes agregar leche y avena molida al baño, ya que estos ingredientes tienen un efecto hidratante, excelentes para la piel seca, y lo mejor es que los encuentras en tu hogar. Si de aceites se trata, el aceite de almendras, el aceite de jojoba o incluso una cucharada de aceite de coco, ayudarán a que salgas del con la piel tan suave como la de un bebé.

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La autoterapia que todas necesitamos

Con todo lo duro de tu trabajo, obligaciones y trámites de aquí para allá, es posible que sientas dolor en la espalda, las piernas, los brazos o tu cuello. Para ello, lo primero que tienes que hacer es masajear los músculos con tus dedos mientras estés en el agua, dedicando el tiempo suficiente a cada parte de tu cuerpo en relación a lo que éste necesite.

El siguiente paso será exfoliarte la piel en movimientos circulares para desprender la piel muerta. Usa una esponja vegetal o un exfoliante corporal para exfoliarte por completo los brazos, las piernas y el torso; tu piel se sentirá suave, tersa y saludable cuando salgas de la tina. Para esta parte del rito, depílate las piernas y otras partes que necesiten después de exfoliarte. Para terminar, seca tu piel y aplícate una loción humectante, usando una toalla con toquecitos suaves y sella la humectación, aplicando una loción o crema corporal en los brazos, las piernas y el torso. Acto seguido, ponte una bata para darle tiempo a la piel que absorba todo lo recibido antes de vestirte.

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Cuando hayas hecho este ritual de autoagredecimiento y descanso personal, vuelve a leer esta nota y compara cuál es la sensación de leerla por segunda vez y notarás la diferencia. Celébrate, date un tiempo y cuidate con pequeños pero necesarios gestos.